Mamá vieja, mamá joven, mamás…

Ya sé, la acumulación de años no es inherente a la acumulación de sabiduría. Y si bien, podré pecar de osada… en algún lugar perdido de mi ser siento que he crecido, que he aprendido y que de a poco me voy transformando en esa bruja sabia que sobrevuela el pasado y abraza el presente con compasión y amor. La vida es la gran escuela pero, en mi caso, la maternidad y el abuelazgo han sido y son mis grandes maestros. El proceso de indagación personal en el que estoy sumida hace un par de años me ha ayudado a ver. A distinguir la realidad del relato y a ponerle palabras ciertas a un sin fin de mentiras en las que elegí sumergirme para no conectar con mi esencia. Mis nietos y mis hijos han tenido mucho que ver con todos estos cambios, no porque hayan accionado para que sucediesen, sino porque, a partir del momento en que me notaron con mayor autoconciencia, me regalaron una nueva oportunidad para conectar con su alma. En esa nueva oportunidad hallé un mar de belleza. Esa belleza que nos hace únicos, irrepetibles.

 

Mi hija, hermosa mamá, ahora acuna a su bebé sin miedo, sin coche, sin mediadores. Y aunque le cuesta, llega a tolerar sentarse más de 10 minutos a jugar con Santi en el piso sin distraerse con el primer aviso de whatsaap. ¿Será que mis bizcochuelos de vainilla y mis tardes sin juicios ayudaron a descomprimir? Hace un par de años, yo era de esas que llegaba a verla y no dejaba de adoctrinarla:

 

-«Hija, este niño te ha tomado el tiempo, dejalo que llore».

-«Ya es hora que deje el chupete y los pañales».

-«Tu casa está muy desordenada».

-“¡Pobre mi niña!”.

 

A veces me enojo conmigo misma. ¿Es que acaso no puedo recordar nada de nada? Mis tardes con mis hijos, sola, en los primeros años de llegada a la Ciudad; viviendo en un departamento pequeño y con un marido todo el día trabajando realmente fueron atroces. Me acostaba casi todo el día, dejando a mis niños a la buena de Dios. El caos de la casa era insostenible y mi sentimiento de desborde y soledad inaudito. Ellos lloraron más de mil veces, hasta que decidieron callar y comprender que a pesar de estar allí, no me tenían.

 

Mi hija, con la madre que la habita a cuestas, con todos sus errores y relatos por desandar, hoy cuenta cuentos, cocina galletas y tolera el desastre de la cocina. Pero desde el disfrute y, sobre todo, desde la convicción de saber que el tiempo es hoy y que no hay otra cosa que desee hacer más que estar allí en ese momento.

 

En cambio, las sesentonas como yo, a veces, quejosas hasta el hartazgo repetimos sin cesar: «Yo ya crié a mis hijos, banqué a un marido, ahora me toca a mí». Como si la elección de tener hijos y esposo hubiese sido de otros.

 

A las madres como mi hija, esas del siglo XXI, más atrevidas, audaces e imprudentes con el mandato,  les digo:

  • Persigan su instinto, nadie mejor que ustedes para conocer a sus hijos.

  • Críen desde el amor, y si resulta difícil sostener la paciencia, la calma, la pausa… busquen mirar su infancia, en compañía, en red, en manada.

  • Nunca es tarde para ofrecer a nuestros hijos la verdad. Lo peor no es equivocarnos, lo peor es negar que lo hicimos.

  • Palabras de amor para nuestros niños. Muchas, muchas, muchas. Y para ello, las viejas brujas como yo ostentamos una gran responsabilidad: sostener y acompañar amorosamente a las madres más jóvenes.

  • No nos imiten, no nos juzguen… ¡es verdad! hubo mucho de cultura, de mandato, de sumisión. Hagan su propio camino, tomen lo que les sirva y desechen lo que las lastima. No somos infalibles, más bien hicimos lo que pudimos. Y ahora… ahora seguimos maternando, desde otro lugar, desde otro espacio, desde otro deseo. Con una mirada más integral y abierta. Así, abrazando al sentido más profundo del cuidado.

Maternar no es parir una vida, maternar es cuidar la vida en todas sus dimensiones. Y eso no es tarea sencilla. Y no es para todas las madres. Sólo para mujeres valientes, sin edad, sin tiempo, sin tapujos, sin peros, sin desprecio, sin violencia, con defectos, con virtudes, con verdad, imperfectas… pero con mucho amor por desplegar.

 

¡Feliz día para mí, feliz día para vos, feliz día para todas!

 

Porota

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AGENDA

 

Cuidadores domiciliarios

 

Finaliza hoy la semana especial de Inscripción al Registro Nacional de Cuidadores Domiciliarios para los egresados que deseen incluirse en la base de datos contenida en la página web http://registroncd.senaf.gob.ar.

Al Registro Nacional pueden inscribirse personas que hayan realizado un curso de formación en cuidados gerontológicos, tanto en el marco del Programa Nacional de Cuidados Domiciliarios como de otras organizaciones formadoras que cumplan con una capacitación de 200 hs. o más. La documentación requerida para inscribirse, en cualquiera de las dos modalidades (online o en formato papel) es:
• Formulario de Inscripción.
• Formulario 1 «Términos y Condiciones».
• Documento Nacional de Identidad.
• Certificado de formación.
• Una foto 4 x 4.
¡Atención! Las inscripciones son permanentes por lo que los aspirantes pueden hacerlo en cualquier momento del año. Además, pueden consultar más información en el Registro cd.senaf.gob.ar o a través del equipo del Registro DINAPAM en 011 4338 5800 interno 6060 – registrocuidadoresam@senaf.gob.ar.

 

Debate

Hoy a las 10:30hs. en el Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba los postulantes a diputados nacionales expondrán sobre Derechos de los Adultos Mayores. Se trata de un momento trascendental ya que es la primera vez que la temática se enarbola explícitamente en un debate electoral. Participarán del encuentro Carmen Álvarez (Primero la Gente), Valentina Enet (Frente Córdoba Ciudadana), María Rosa Marcone (Encuentro Vecinal), Liliana Olivero (Frente de Izquierda de los Trabajadores), Daniel Passerini (Unión por Córdoba), Raúl Ángel Gómez (Izquierda al Frente-MST) y Brenda Austin (Cambiemos).

 

Jornada Gerontológica sobre derechos de los adultos mayores

Hoy a las 18hs. en la sede del Colegio de Abogados de Córdoba (Duarte Quirós 571) disertará sobre “La Convención Interamericana de Derechos Humanos de las Personas Mayores”, la Mgter. Mónica Roqué, Directora de la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria. También hablará el Dr. Federico De Marziani, director del Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores, sobre el tema: “El fuerte impacto inflacionario en los medicamentos esenciales utilizados por las personas mayores”. La actividad está co-organizada por la Mesa Gerontológica del Colegio Provincial de Servicio Social; la Comisión de Adultos Mayores del Colegio de Abogados y Comisión de Adultos Mayores del Colegio de Psicólogos de la Pcia. de Cba.