DANZAR LA VIDA, VIVIR 100 AÑOS

Voy a mezclar un poco las cosas. Y las voy a mezclar compartiendo dos alegrías que en algún punto tienen mucho que ver.

 

Alegría 1

Hace poco conocí a una mujer maravillosa que escribió un libro al que nombró «El alma es indestructible«. En sus hojas cuenta su vida. Y cómo hizo para reinventarse, para renacer en medio de una infancia como la de muchos: sin mirada, sin cuidado, sin registro, sin, sin, sin.

 

Esa maravillosa mujer cuyo seudónimo es Alma Mía me invitó a prologar su libro. Es la primera vez que hago algo así. Y no soy de las que cree en las casualidades. «El alma es indestructible» llega a mis manos en un momento muy especial. Justo en el preciso instante en que decidí apropiarme de mi presente, tarea nada sencilla ya que para comprenderlo debo comenzar a mirar quién fui. Y en ese viaje genuino conmigo misma hay muchas heridas que sanar. Heridas que siguen abriéndose y que a veces no cesan de doler.

 

Confieso que recorrer sus páginas fue difícil. Hubo días de mucho estancamiento y miedo. De ese miedo que brota y se cuela por los poros cuando la vida me invita a ser honesta y valiente; a abrazar mi historia personal por más dolorosa que resulte.

 

 

Alegría 2

Días atrás tuve la gran oportunidad de conocer al doctor Carlos Presman. Compartimos una charla previa al encuentro que con el Club de la Porota tendremos la semana próxima.

 

– ¿Para qué vivir 100 años?, le pregunté.

 

– Mirá, Porota cuando estudiamos el porqué de la longevidad vemos que el impacto de la genética, de la herencia biológica incide en apenas un 10 por ciento; las enfermedades en un 30 por ciento y el 60 por ciento restante tiene que ver con cómo elegimos vivir: cómo nos vinculamos con los demás, qué comemos, qué tomamos, qué aire respiramos pero por sobre todas las cosas tiene que ver con el sentido que le imprimimos a la vida. Con nuestras pasiones. Con nuestros sueños y deseos. Aquellas sociedades que no integran, que no tienen en cuenta a los viejos, se aniquilan así mismas, porque dentro de cada persona, sin importar su edad, hay un viejo que lo habita.

 

 

Alegrías x 2

Con estas dos alegrías… me digo: es imposible apasionarme si me pierdo en mis miedos. Conocerme profundamente, con la verdad y el corazón en la mano, es imprescindible para hallar el sentido de mi existencia. Esa pasión que me regalará trascendencia, que me permitirá descubrir el «para qué» vivir 100 años.

 

La resiliencia, la voluntad, el deseo, la pasión, no son atributos inherentes a determinadas etapas de la vida. Sino más bien ejes transversales que guían nuestro paso por este mundo de un modo mucho más genuino y amoroso. Sólo hay que tener la valentía de Alma Mía. La valentía del cuidado, la valentía del amor. «Quien ama cuida y quien cuida ama», reza mi frase estandarte de Leonardo Boff.

 

– Porota, estamos viviendo grandes revoluciones: la demográfica, la de las enfermedades y la cultural. En lo que respecta a la cultural se trata de la revolución «debida» y «de vida». Nos debemos la posibilidad de aprender a convivir con los demás. El saber y el arte de envejecer se obtienen en una vida en sociedad.

 

– Doctor, a lo que usted dice le tengo que sumar que … para aprender a convivir con los demás, primero debo aprender a convivir conmigo misma. A amarme con mis luces y sombras. Alma Mía empezó por allí. Mirándose para poder mirar. Comprendiéndose para poder comprender. Su libro es una verdad a flor de piel, una huella que la trascenderá. Un regalo para las generaciones que la sucedan. «Salí a danzar la vida con la cabeza en alto, la sonrisa indeleble y la fuerza de mi alma indestructible», dice casi al final de su libro. Se puede decir doctor que Alma Mía entendió que no hay modo de escindirnos. Somos parte de un todo y en ese todo se halla el verdadero secreto de la longevidad.

 

– Así es, Porota, así es. ¿Qué te parece si seguimos hablando de esto en Radio Nacional?

 

– ¡Claro que sí!

 

 

   Porota

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AGENDA

¡Cerramos el año a lo grande!

Te esperamos el próximo martes 31 de octubre a las 15:30hs. en Radio Nacional (Av. Gral. Paz esquina Sta. Rosa) para disfrutar del último encuentro del CLUB DE LA POROTA. Esta vez de la mano del reconocido geriatra Dr. Carlos Presman quien junto a la periodista Sol Rodríguez Maiztegui, dialogarán sobre el tópico «Vivir 100 años. Los desafíos de envejecer». Cerraremos la jornada con la actuación de la talentosa pianista Elvira Ceballos. También nos acompañarán integrantes del taller de danzas de la Fundación Encuentro. ¡Viviremos una verdadera fiesta y queremos que nos acompañes! El ingreso es gratuito y sujeto al cupo de la sala. No hace falta retirar invitación previa. ¡Nos vemos pronto!

Presentación del libro «El alma es indestructible»

Te espero el sábado 2 de diciembre a las 18:30hs. en Invierte en Ti (Nicolás Avellaneda 1519, barrio Cofico, Córdoba) Habrá músicos invitados. Entrada gratuita.

Abanderados + 60

Te quiero contar algo que descubrí con el «Premio Abanderados». Se trata de un galardón que busca homenajear a los argentinos que con acciones concretas están logrando un cambio positivo en la vida de otros. Este año, en su octava edición, ¡cuatro de los ocho postulados son adultos mayores! Te los presento:

  1. Víctor Bardeci, de 80 años, quien junto a su mujer creó Unidos para Ayudar (UPA), fabrican juguetes artesanales que luego reparten a comedores y hogares.

  2. Claudia Gómez Costa, de 61 años, creó y dirige la Fundación Aprendiendo bajo la Cruz del Sur con el fin de brindarle a las escuelas más aisladas de todo el país conexión de internet y filtros para potabilizar el agua.

  3. Felipe Lobert, de 70 años, fundó Huerta Niño con el propósito de mejorar la nutrición, la salud y la educación de los niños argentinos que más lo necesitan en todo el país.

  4. Nancy Uguet, de 70 años, abrió las puertas de su casa en Burzaco para fundar el Refugio Uguet Mondaca, brindando albergue, contención y herramientas a mujeres y niños que están atravesando situaciones de violencia y vulnerabilidad.

Los Abanderados fueron elegidos de entre miles de postulaciones por un Jurado de Honor compuesto por líderes del mundo académico, empresario, religioso y cultural que se destacan por su compromiso con el servicio a la sociedad. La producción del Premio Abanderados está recorriendo el país para captar las historias de los 8 Abanderados. Durante el mes de noviembre, cualquier persona podrá votar para elegir al Abanderado del año a través de la web de Abanderados (www.premioabanderados.com.ar) El más votado obtendrá $300.000 en premios para su proyecto solidario. El 26 de noviembre se emitirá por la televisión abierta la Gala Final, donde todos serán agasajados y se conocerá al más votado por el público, nombrándolo “Abanderado del Año”.

Votá a quien más te guste en www.premioabanderados.com.ar.