A las mujeres +60 que #encasa…

Maternan a través de la comida que llega a la mesa, cuan el agua de lluvia, para aliviar las intensas jornadas de familias con niños pequeños; o los domingos de soledad; o los platos ávidos de encuentros.

Maternan en un llamado, mensaje o en un video con voz paciente y serena cuan canción de cuna y abrazo sostenido.

Maternan en las permanentes excusas para tejer, bordar, estudiar, aprender a utilizar nuevas herramientas digitales o encontrarse por Zoom con sus amigos y amigas.

Maternan dando clases, ayudando a estudiar, cantando, bailando, cuidando el jardín, despertando cada día con la única meta de no sucumbir al llamado incesante de la cama y el pijama.

Maternan activando sus redes invisibles de ayuda. Cociendo barbijos y batas, juntando alimentos para comedores comunitarios o ayudando a otras personas a potenciar sus emprendimientos.

Maternan animándose a recorrer nuevos caminos, reinventándose y no dándose por vencidas.

Maternan muertas de miedo y a la vez seguras de que este 2020 asomó como una nueva oportunidad para conectar consigo mismas, sus deseos, placeres, anhelos y proyectos.

Marternan con el llanto sostenido y la mirada perdida en la esperanza; seguras de que algo mejor y bueno nos espera.

El mundo necesita que lo acunen. Todos necesitamos un rato de brazos, miradas, paciencia, compasión, y silencio. Que este día de las madres nos encuentre apapachados, apapachadas. Que sea una oportunidad para conectar con esa esencia que nos trasciende y que no comprende de roles sino más bien de amor. No materna quien da a luz sino quien está dispuesta a amar sin condiciones. Y vos… ¿de qué modo maternas y te maternas hoy?

 

Porota