¡Celebrar la vejez!

El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 1º de octubre como el “Día Internacional de las Personas Mayores”. En el calendario de las efemérides universales esta fecha tiene 29 años de vida. ¿Mucho?, ¿poco? ¡La percepción del paso del tiempo es tan relativa! Para mí, una persona de 29 años es joven, pero una fecha tan trascendente puede ser considerada vieja ¿no les parece? ¿Acaso sabíamos de su existencia dos décadas atrás? Sin ir más lejos, ¿cuántas personas de nuestro entorno más íntimo la conocen? y vos… ¿la tenés en agenda? 

 

¿Qué celebro el 1° de octubre? Celebro poder hablar de vejez sin eufemismos. Celebro poder autodenominarme “vieja” sin sentirme mal, minimizada o insultada. Celebro el amor que he desplegado por mis canas y arrugas, por mi paso lento y por mi cadera algo entumecida que ya no llega al piso. Celebro mi condición de persona con derechos, saberme con la posibilidad de decidir sobre mi propia vida. Celebro poder elegir dormir un rato más, cuidar a mis nietos cuando quiero, disfrutar de mi rol de abuela. Celebro que mis nietos y nietas quieran pasar tiempo conmigo. Celebro poder pensarme longeva. Celebro poder tomar decisiones sobre cómo transitar mis años de mayor dependencia física (si es que llego a vivirlos). Celebro poder imaginarme usando bastón, andador o sillas de ruedas; audífonos, prótesis dentales y lupa con aumento extra. Celebro no temerle a la muerte, aún cuando a veces duela su cercanía. Celebro la vida, mi vida. Así como fue, así como es. Celebro poder pensarme una mujer mayor sensual, bella, atractiva. Celebro mi capacidad de resiliencia y aprendizaje. Celebro poder decir lo que pienso sin miedos, apropiándome de las palabras, y asumiendo -responsablemente- mi condición de persona adulta. Celebro mis potencialidades, que son muchas más de las que he perdido. Si bien ya no corro y hago todo lo que hacía en edades más tempranas, aprendí a caminar y a establecer metas más reales sin frustrarme. Celebro gritar a los cuatro vientos mi edad, sin restas, orgullosa de todo lo vivido. 

 

Te invito a repensar los estereotipos de vejez que nos habitan; que brotan automáticamente cuando vemos a una persona mayor. 

 

¿Quien iba a pensar diez años atrás que una mujer mayor tendría un espacio semanal en un medio tan prestigioso como este para hablar de vejez? 

 

Contar con esta posibilidad es también un hito para celebrar. Algo está cambiando, algo estamos logrando. Si queremos vivir más tendremos que abrazar las arrugas y el paso del tiempo sin miedos. Está comprobado que mis nietos podrán proyectarse centenarios… ¿de qué modo les estoy enseñando a envejecer? 

 

Porota

 

 

 

PROYECTOS QUE CELEBRAN LA VEJEZ 

 

Hacer visible lo que sucede en el mundo de la vejez local es reconfortante y necesario. Ojalá algún día no nos alcancen las páginas de este diario para mostrarlas. Agradecemos a Nicolás Tevez por estas palabras. 

 

“Nibuelos”

Me resulta movilizador escribir pensando en el aporte que hace el Club de La Porota a la sociedad, justamente teniendo en cuenta la fecha de ayer, del Día Internacional de las Personas Mayores. ¿Por qué me moviliza?, ¿qué me generó conocerla a través de sus líneas en este diario? Lo primero que me gustaría destacar es que se tratan de palabras, conceptos e ideas con una riqueza teórica, humana y sensible que abraza con compromiso las causas de los viejos y las viejas. No son líneas estáticas que permanecen inmutables en el papel del diario de los viernes, o quedan olvidadas en la versión digital. Todo lo contrario, son líneas dinámicas que se cuelan en las fibras más íntimas de quién se atreve a leerlas y se anima a conmoverse y pensar y re-pensar: ¿qué estamos haciendo con las Personas Mayores?, ¿qué lugar les estamos dando?, ¿a dónde las vemos?, entre otras dudas e inquietudes que produce el dinamismo de las palabras de Porota. 

Como docente, me interesé en seguir su columna y decidí materializar sus ideas en un trabajo de indagación escolar con mis alumnos de 1º grado de la Escuela Dante Alighieri, “Nibuelos”, el proyecto que continúa sorprendiéndome por la repercusión y relevancia social que significó que 30 niños de seis años se preguntaran qué función tienen los abuelos en sus vidas. Y zambullidos en la mirada gerontológica de Porota, llegaron a reflexiones profundas y emocionantes. ¡Gracias por ser guía e inspiración para muchos! Ojalá varios más se animen a comprometerse y amigarse con el propio envejecimiento, desmitificando lo que culturalmente rodea a los viejos. Yo opté por incomodarme con tus desafíos, y ahora es algo que atesoro con cariño y busco resguardar y sostener.

Profesor de 1° grado “A” de la Escuela
Dante Alighieri Córdoba, Nicolás Tevez
Ig:@nicolas.tvz
Fb: Nicolás Tevez
www.escueladantecordoba.edu.ar

 

 

 

 

*Las ilustraciones que acompañaron estas páginas son de “Carmenza”, el personaje creado por la colombiana Daniella Martí

+info en Ig: @daniellamartic 

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